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Apuntes sobre el título europeo de 1980

Un final marcado por el Escort RS, el Algarve y Diabolique

El recuerdo de mi título europeo de 1980 pasa sin ningún género de  udas por el Rallye Urbibel Algarve de 1980 y por el team Diabolique. Habíamos desarrollado una temporada increíble con el Porsche, con el que al final ganamos 7 rallies, pero éramos un equipo completamente privado y pese a conseguir bastantes éxitos era difícil ir reuniendo el presupuesto adecuado para luchar de tú a tú con Bernard Béguin y todo su potencial financiero. Atrás se quedaron equipos fuertes como Alfa Romeo con Mauro Pregliasco y Saab con Stig Blomqvist, por lo que al final el europeo se convirtió en un mano a mano entre nosotros dos.

Estábamos empezando octubre y sólo disponíamos de presupuesto para correr en el RACE de Málaga y posiblemente en el Catalunya, y eso contando con alguna ayudita extra, pero yo veía que era de vital importancia ir al Rally Algarve, un coeficiente 2 que pillaba entre ambas carreras y podía ser una última oportunidad para remendar posibles problemas en la primera de estas dos pruebas españolas.

Por mediación de Rafael Cid, que se hallaba lesionado en una muñeca y no podía correr esa prueba, entré en contacto con el Dr. Miguel Oliveira que, además, corrió en el RACE copilotando a uno de sus Escort. Para mi, conocerle fue un auténtico hallazgo, ya que no tan sólo ponía a mi disposición uno de sus Escort RS, sino que sufragaba todos los gastos de participación y además el propio Oliveira iba a venir de copiloto.

Tras el RACE, que ganamos con el Porsche 911 de Alméras, nos fuimos Josep Autet y yo directamente por carretera desde Málaga al sur de Portugal, con el Talbot Horizon de entrenamientos, para encontrarnos con la familia Oliveira, y es exacto lo de decir familia ya que recuerdo con mucho cariño que Miguel, su madre y los miembros del equipo eran algo así como una unidad muy bien avenida y sintonizada.

Tras unas primeras pasadas para levantar las notas con Autet, nos centramos Miguel y yo a repasar y a compenetrarnos lo mejor posible. Recuerdo que Miguel hacía su trabajo muy bien, pero yo no había corrido nunca ¡con el propietario de todo el montaje! Entrenábamos todo el día y por la noche cenábamos juntos y pernoctábamos en una casa que Miguel nos dejó en Aldeia das Açoteias. Llegó el día de probar el Escort y me acuerdo que vino David Sutton en persona, que brindó en una comida por nuestro éxito. También me acuerdo que allí debutó el Audi Quattro de Mikkola pero como coche 0, ya que aún no estaba homologado. Fue un rally del que tengo un recuerdo extraordinario.

La carrera funcionó de maravilla, al principio debí aprender el funcionamiento del Escort pero no tardé mucho en adaptarme a él. A mi con acabar 2º me bastaba para ser Campeón de Europa, de modo que no me preocupó nada que Béguin adoptara un ritmo muy fuerte, yo iba detrás suyo y era suficiente. Miguel trabajó de forma excelente, lo mismo que el equipo Diabolique y, como además Béguin rompió, al final ganamos el rally por más de 7 minutos sobre Santinho Mendes, que iba con un Datsun oficial y aquel año fue campeón portugués. Ganamos matemáticamente el título europeo el día 2 de noviembre de 1980, ese recuerdo desde luego es fantástico y mi agradecimiento hacia Miguel Oliveira es doble, por facilitarme que ganara definitivamente el título y por permitirme hacerlo con una máquina tan notable, arropado por un equipo competente y motivado.

Antonio Zanini

Campeón de Europa 1980