Noticias

Reencuentro con un viejo amigo: Walter Röhrl

Antonio Zanini y Walter Röhrl en el Eifel Rallye

“Pude asistir junto con Carlos Villanueva y Nacho Lerma al Eifel Rallye, en Alemania, un festival que me pareció extraordinario. Yo diría que es el mejor evento europeo de los clásicos de rallyes, todo realmente bonito y bien organizado y además con Nürburgring al lado, con un constante movimiento racing en toda la zona.”

“No voy a descubrir las máquinas y pilotos que se dieron cita en este evento, sólo quiero comentar el breve encuentro que tuve con un “viejo amigo”: Walter Röhrl. Cuando él vino a correr el Costa Brava histórico, hace cuatro años, yo no estaba en España y como hacía mucho tiempo que no le veía en persona me produjo un gran placer poderle saludar aprovechando el relax de la sesión de autógrafos previa.”

–“Hola Walter, soy Zanini”, le dije.

–¡Hello!, ¡qué tal!”, me espetó el alemán.

–“Oye, no se si te acuerdas de un leve incidente que tuvimos en el Costa Brava de 1975, entrenando…”, le comenté…

–“¿Que si me acuerdo? ¡Claro que me acuerdo! Salvamos un posible golpe a base de reflejos… ¡que años aquellos! y que bonito y duro el Costa Brava… y también el Firestone…”, dijo sin dudar Röhrl.

–“Un placer recordar viejos tiempos”, dijimos casi al unísono.

“Creo que para cualquiera que le gusten los rallyes la figura de Walter Röhrl es, inequívocamente, la de uno de los pilotos más grandes de toda la historia. El incidente que ambos comentamos tuvo lugar entrenando el Rally Costa Brava de 1975, en un tramo que se llamaba “Les Dunes”, que luego en carrera anularon. Yo venía entrenando con Jordi Sabater y, la verdad, íbamos algo embalados con un muleto de Seat, y en esas que aparece Röhrl de repente, deshaciendo el tramo… sus reflejos fueron instantáneos y evitó el golpe tirándose literalmente por un margen hacia abajo.”

“Fue una de aquellas veces en las que vi que cuando uno tiene algo claro, la decisión que se suele tomar casi siempre es la correcta. Paramos y les ayudamos a sacar el coche, que no sufrió ningún daño, nos saludamos, y ambos proseguimos con el trabajo… Luego en carrera el tuvo una salida de pista y perdió mucho tiempo, acabó cuarto, y nosotros hicimos terceros. Me gustó poder revivir esta batallita con Röhrl, 38 años después…”.