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0 a 10 en 9 meses: Antonio Zanini, CampeĆ³n de Europa

“La elección del 911 fue puramente decidirse por un coche que en aquellos tiempos te permitía, con un presupuesto adecuado a los bolsillos de la época, presentar batalla e incluso ganar a los equipos oficiales con unos medios fuera de nuestro alcance. Eso es impensable ahora, pero en aquella época el reglamento te permitía una mayor posibilidad de elección y podías utilizar un Porsche, un coche que si lo sabías hacer bien y elegías a un buen equipo, era un coche que te permitía ganar donde fuera…”. El que habla es Antonio Zanini, el único Campeón de Europa de Rallies que ha surgido de nuestro país, un hombre que de no saber nada del 911 en enero de 1980 pasó en sólo 9 meses a ser uno de los más sólidos conocedores del modelo y, por supuesto, a proclamarse Campeón de Europa al volante de uno de ellos.

“¿Que por qué corrimos con los Alméras? Pues sencillamente porque era un equipo que había ganado el Monte-Carlo de 1978 y a mi me pareció una hazaña muy importante, por eso les fui a ver. Aquel año tenía la posibilidad de utilizar uno de los Fiat 131 Abarth con los que corrimos el año antes con Seat el europeo, pero yo tenía claro que con aquel coche no iríamos muy lejos, que no ganaríamos, vamos. Por eso pensé que la opción Porsche-Alméras era una buena opción y con esa idea les fuimos a ver. Eso ocurrió una mañana de enero de 1980, de manera que el Costa Brava estaba muy, pero muy cercano. Me fui con Evaristo Descals a visitar a los hermanos Alméras a Montpellier. Me recibió Jean-Marie y con la amabilidad que se llevaba en la casa en aquella época. Hablamos de todo, de qué coche nos podía dejar, de correr el Costa Brava, de que nos gustaría hacer el europeo… y hablamos naturalmente de dinero”.

“Jean-Marie nos escuchó y al final dio un precio por carrera, que incluía un mecánico y un logístico en un furgón, que en ocasiones fue de alquiler, para el transporte. Y nos entendimos, aunque en aquellas fechas yo no disponía del presupuesto necesario para hacer todo el año, era mucho dinero, de manera que nos lanzamos a la aventura de correr el Rally Costa Brava sin patrocinadores y sin haberme montado nunca en un Porsche 911 de carreras. Pensé que una vez hecho el rally veríamos qué es lo que podíamos hacer. De todos modos, de entrada tuve que vender un Ferrari 330 y un Fiat Abarth 1000 TCR que había sido de Jordi “Chi”. Con ese dinero podíamos correr algún rally y desde luego, de no haberlo hecho, todo hubiera sido muy distinto”.

“Mi primera experiencia con el Porsche fue aquel 8 de febrero en el parque de salida de Lloret. En todo caso, la ilusión de poder salir con un coche competitivo y las expectativas que se abrían eran enormes. Me plantee hacer la carrera, tal como se suele decir, de menos a más”.

Zanini, que cumple años el 9 de febrero, no sólo superaba este desafío de forma soberbia, sino que se hacía un auto regalo de cumpleaños inmejorable, una victoria que, poco a poco, iría haciendo palpables sus expectativas iniciales. Pero dejemos que Antonio siga… “Nuestro arranque en el Costa Brava lo hicimos con cautela y pronto me di cuenta que el 911 tenía una respuesta nada homologable a todo lo que había conducido hasta aquel momento. Era un mundo distinto, un coche con carácter fuerte, con una personalidad muy acusada que exigía tener claros muchos parámetros. Si acertabas a dar con ellos te permitía explotar sus grandes posibilidades en todo tipo de terrenos. Poco a poco, la hoja en blanco la fuimos escribiendo y ya en la etapa de tierra conseguimos aprovechar la tremenda motricidad que te exigía conducir diferente y marcar cronos interesantes”.

“Para mi, 1980 fue algo así como un curso intensivo en que los días de carrera eran días que cabía aprovechar al máximo. Fue un año en que nos encontramos con condiciones extremas, ya no solo tierra y asfalto, sino lluvia, barro, condiciones altamente deslizantes y a menudo rompedoras que pudimos superar y al final llevarnos el título. Y, por supuesto, una competencia muy dura, ya no solo de Béguin, sino de equipos como Alfa Romeo, Saab o Triumph. De no saber nada sobre el coche en el Costa Brava pasamos a saber ya algo de él en el Cataluña, fueron 11 rallies con el Porsche 911 que si me lo llegan a asegurar a primeros de febrero no me lo hubiera creído”.

De los 11 rallies disputados con el 911 SC en 1980, Antonio Zanini-Jordi Sabater ganaron 7: Costa Brava, Montseny-Guilleries, Zlatni Piassatzi (Bulgaria), Polonia, Halkidikis (Grecia), RACE y Catalunya; terminaron terceros en Antibes y cuartos en el Tour Auto y se retiraron en Yprés (con J.J.Petisco) y Varsovia (con M.Vidal). El gran Jordi Sabater (de actualmente 61 años), copiloto oficial de Antonio en 1980, ¡siempre estuvo en la meta!

El Porsche 911 SC que Zanini utilizó en el europeo de aquel año fue el que Hannu Mikkola llevó, con publicidad Esso y matrícula 5105 RB 34, en el Monte-Carlo 1980 hasta que la rotura de un palier le eliminó de la carrera… “Yo no se si llevamos siempre el mismo vehículo, realmente el coche siempre era el mismo, pero quizás alguna carrera nos trajeron otra unidad, no lo se. Los Alméras tenían dos 911 SC de grupo 4 de 1974, ambos con inyección mecánica, y aquellos eran unos años de gran actividad en Montpellier, alquilaban constantemente y ellos mismos no paraban de correr en pruebas del europeo de montaña y Jacques también en rallies. En todo caso, siempre me llevaron un coche en óptimas condiciones… y yo pagué todo lo que acordamos ¡claro! Al fin y al cabo, cuando se habla de preparadores serios, esa es la única premisa que hay que llevar a cabo a rajatabla”.

El camino de Antonio Zanini y los Porsche 911 arrancaron de un modo muy satisfactorio en 1980 y prosiguieron en los años siguientes. Zanini corrió con Porsche el RACE de 1981 pero se retiró a causa de un conducto de gasolina; también estuvo en el Hünsruck alemán de 1982, en el que acabó quinto. Incluso tomó la salida en la Transpaña de 1988 y luego en la Baja Aragón de 1989 con el 911 4x4 con el que hizo el nacional de tierra de 1991. Obviamente también ha disputado rallyes de clásicos con este 911, destacando por encima de cualquier otro resultado la victoria (con su hija) en el Rally Costa Brava Histórico de 2005, justo 25 años después de aquella mítica victoria en la prueba del europeo que el mismo Antonio relataba antes. Un extraordinario premio final a un tándem hombre-máquina inolvidable y que siempre se han entendido muy bien.

Nota.– Este texto corresponde a uno de los artículos publicados por JAS Info Service (www.jas.es) como homenaje a los 50 años del Porsche 911.